Las administraciones temen los efectos de la crisis económica. Afecta a sus arcas, pero también afecta a los habitantes de las ciudades y comunidades. Madrid y Barcelona ya han lanzado sus primeras iniciativas, que parecen obedecer a dos modelos distintos.
En Madrid, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ha lanzado varias propuestas como la privatización parcial del Canal o la creación de un macrocentro de congresos y convenciones. Una propuesta que pretende reunir un gran centro apto para congresos, convenciones turismo, deportes, y espectáculos culturales y lúdicos. Algo nuevo en la Unión Europea.
No es un proyecto cualquiera. La comunidad calcula que el proyecto podría generar hasta 50.000 empleos en sus distintas fases. Un complejo que, además, serviría para la atracción turística de la capital, especialmente del turismo de convenciones, que genera unos importantes ingresos. Madrid atrae el 20% del este turismo en España, y hay dificultades para los grandes eventos por la falta de infraestructuras, especialmente hoteleras, necesarias.
Además, el proyecto aportaría capacidad hotelera de calidad a la ciudad, uno de los puntos débiles en la candidatura olímpica.
En Barcelona la última propuesta es un planteamiento radicalmente distinto. Se trata de crear en el distrito del 22@ un cluster del diseño. La propuesta nace de BCD (Barcelona Centre de Disseny), una fundación de la que forman parte la Cámara de Comercio, el Ayuntamiento, la Generalitat y el Ministerio de Industria. BCD acaba de cumplir 35 años de existencia y lanza la propuesta del cluster en complicidad con la empresa privada. Ya hay algunas que están dispuestas a instalarse en este centro.
El proyecto no prevé la creación de muchos puestos de trabajo, pero sí serán empleos de calidad. Cataluña cuenta con 50 escuelas y centros formativos en diseño, concentra el 37,9% de la oferta de diseño de España, y el 5% de las empresas extranjeras instaladas en la comunidad realizan labores de diseño. Lego, Renault, Alstom, HP, Roca son sólo algunas de las empresas que realizan diseño en Cataluña. El cluster, según el presidente ejecutivo de BCD, Pau Herrera, pretende posicionar el diseño en el mundo de la economía. Persigue también ser un polo de atracción de empresas para que realicen diseño en Barcelona, y de empresas de servicios al diseño.
El proyecto no pretende ser sólo una forma de agrupar a las empresas o sus centros de diseño. Ofrecerá también servicios de laboratorio de diseño, centro de innovación, e incluso se pretende promocionar a la ciudad como laboratorio, por ejemplo en temas de movilidad, mobiliarios urbano e incluso en el diseño de nuevos modelos comerciales. La financiación del cluster no será sólo del sector público. Se esperan aportaciones de empresas privadas e ingresos por los servicios prestados a las compañías.


